Hernán Piquín es uno de los máximos referentes de la danza, universo al que trascendió desde que participa en "Bailando por un sueño", en pareja con Noelia Pompa. Esta noche regresará a Tucumán para exhibir otra de sus facetas como bailarín: el dos por cuatro. Junto a Cecilia Figaredo y la compañía Fusión Tango pondrá en escena su espectáculo "Pasión tango", en el Teatro San Martín. Sobre estos temas, entre otros, habló en exclusiva con LA GACETA.
- ¿Qué te genera el tango?
- Mucha emoción, que trato de transmitir en cada una de las presentaciones del espectáculo con el que estamos girando.
- ¿Tenés un género favorito para bailar?
- Bailar es lo que amo hacer, por lo que no tengo una preferencia. Es cierto que me siento más familiarizado con lo clásico, pero hoy me encuentro inmerso en el tango.
- ¿Cómo llegó la danza a tu vida? ¿Cuándo?
- A los 4 años, mirando un programa de televisión llamado "Noches de gala", me di cuenta de que la danza era lo mío, e inmediatamente les dije a mis padres que deseaba bailar. Trataron de llevarme para otras actividades como tenis, fútbol, gimnasia... Pero a los 8 años terminé de convencerlos de que quería bailar. Llenamos una solicitud del Colón y quedé seleccionado entre 2.500 aspirantes.
- Parece que te gustan los desafíos fuertes: bailás en los principales escenarios del mundo, pasaste por el cine y ahora en la televisión. ¿Cuál es tu límite para aceptar propuestas?
- No estoy pensando en los límites, pero supongo que uno de ellos puede ser el físico; cuando el cuerpo no dé más, seguramente voy a saber decir basta. El respeto es otro de los límites, porque cuando se cruza esa línea bailar no tiene sentido.
- ¿Ves algún techo en tu carrera? ¿Hasta dónde llegará?
- En sintonía con la respuesta anterior, y teniendo en cuenta mi presente como bailarín, mientras me sienta pleno bailando y mi físico me acompañe lo seguiré haciendo.
- Con un currículum como el tuyo, ¿qué te llevó a "Bailando por un sueño"?
- El "Bailando..." me da la posibilidad de mostrar un poco del arte de bailar, me permite acercar a la gente al mundo de la danza clásica y contemporánea.
- ¿Cómo se conjuga en vos la aparente dualidad de desarrollar lo que para muchos es un arte para elites con la popularidad del programa de Tinelli?
- Lo primero es que yo no aparento, lo que se ve en televisión es lo que realmente soy. Lo que sí queda demostrado es que cualquier bailarín clásico podría asumir el desafío de bailar en un medio tan popular sin la necesidad de opacar su imagen del clásico.
- ¿Cuáles son las complicaciones de bailar con una enana? ¿Es muy diferente a hacerlo con una mujer de estatura normal?
- Una de las causas por las que acepté estar en este show es la de comenzar a colaborar en esto de dejar de discriminar... enano, gordo, mogólico... Respecto del baile, no es habitual hacerlo con una persona de menor estatura, pero al final de cada ritmo queda demostrado que la diferencia de centímetros no es un impedimento para hacer lo que uno ama.
- ¿Qué significa buscar que la danza sea popular y accesible?
- Significa que cada una de las personas que en este momento está leyendo el diario, si hasta hoy no lo ha hecho, se enteren de que el ballet clásico y el contemporáneo están por llegar a la puerta de su casa a través del teatro o bien de la televisión, y puede adoptarlo como un arte que a partir de ahora queremos hacerles llegar.
Dos visitantes frecuentes
Hernán Piquín y Cecilia Figaredo, protagonistas de "Pasión Tango", estuvieron la semana pasada en Tucumán. Bailaron una zamba acompañados por Los Puesteros, en el San Martín. Fue durante el espectáculo integral "Mi tierra", dirigido por la coreógrafa italiana Erminia Veglia, con el que se representó la experiencia de un inmigrante italiano.
¿Quién es?
Hernán Piquín comenzó sus estudios en el Instituto Superior de Arte del Teatro Colón, y en 1985 fue invitado como estudiante de honor por la Escuela del English National Ballet y Le June Ballet, de Francia. Allí interpretó roles como bailarín principal y solista. Ese mismo año fue contratado por el Ballet Juvenil de Caracas y en 1992 ingresó al Ballet Estable del Teatro Colón. Estrella principal del Ballet Argentino desde 1994, realizó giras por Europa, Asia, África y todo el continente americano. En 2000 se convirtió en bailarín principal del Smuin Ballet, de San Francisco. También fue nombrado Bailarín del Año por el diario "Clarín". En 2002 reemplazó a Julio Bocca en Miami, en "Boccatango". En 2008 protagonizó el largometraje "Aniceto", la remake musical de Leonardo Favio.
ACTÚA HOY
A las 22, en el Teatro San Martín (avenida Sarmiento 601), se presenta con Cecilia Figaredo.